
..."Secuestra a alguien y hazlos felices. Elige a alguien al azar y convéncele de ser el heredero de una inmensa, inútil y asombrosa fortuna -digamos 5000 hectáreas de Antártida, o un viejo elefante de circo, o un orfanato en Bombay, o una colección de manuscritos alquímicos. Al final terminará por darse cuenta de que por unos momentos ha creído en algo extraordinario, y se verá quizás conducido a buscar como resultado una forma más intensa de existencia"...
En algún momento caemos en las contradicciones quizás más evidentes, NADIE quiere a alguien que lo daño, ni siquiera por el miedo a que pierda algo, porque ese algo esta enraizado a tus brazos y gritara hasta el infinito, tal como tu lo harías para que no los separaran.
El miedo a perder el obvio, el temor y la inseguridad pueden apoderarse de tu cuerpo, ese cuerpo que me pertenece, ese cuerpo que se funde junto al mío sin siquiera tocarnos, sabemos que nuestros malditos cuerpos están unidos y tal cual como en otro aspecto no nos podrán separar, que quede claro y cual fuera una declaración de guerra: NADA, NI NADIE LOGRARA SOCABAR LO QUE EN ESTE MOMENTO SIENTO, aunque en evidencia esta que eres demasiado para mi.
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